Contribuir es chido.

Embajador / Emilio Corona

La cultura contributiva es básicamente entender que pagar impuestos no es solo una obligación, sino una forma de aportar a que el país funcione chido. No se trata solo de seguir reglas, sino de ser parte del cambio y apoyar cosas que usamos todos: calles, escuelas, hospitales… ¡todo eso no se paga solo!

¿Por qué pagamos impuestos si “nadie quiere hacerlo”?

(Y por qué entenderlo es parte de ser un ciudadano chido y responsable)


Vamos al grano:
Pocas cosas nos sacan más de onda que escuchar la palabra “impuestos”. Suena como algo que no elegiste, que te quita dinero y que, muchas veces, no sabes ni para qué sirve. A nadie le emociona ver en su ticket el IVA, o que le descuenten parte de su salario en el trabajo. Pero… ¿alguna vez te has preguntado para qué sirve todo eso que pagamos?

Spoiler: aunque a veces parezca que los impuestos desaparecen misteriosamente, son una pieza clave para que el país funcione, para que las cosas básicas que usas a diario existan, y para que podamos vivir en una sociedad un poco más justa (o al menos, eso intenta).

Cosas que usas y que existen gracias a los impuestos
Imagina tu día a día:

  • Te levantas y enciendes la luz.
  • Tomas un vaso de agua del grifo.
  • Caminas por una banqueta pavimentada.
  • Pasas por un parque o jardín público.
  • Vas a la escuela pública.
  • Usas transporte público.
  • Llamas al 911.
  • Te vacunas gratuitamente.

Nada de eso es gratis. Todo cuesta dinero, mantenimiento, personal, logística.
¿Quién lo paga? En gran parte, tú y todos los ciudadanos, a través de los impuestos.

Los impuestos no son una maldición, ni un castigo. Son una herramienta para hacer funcionar un país, cuidar a su gente y construir futuro.

Pero… ¿por qué nos caen tan mal los impuestos?
Sencillo. Porque muchas veces:

  • No sabemos a dónde va ese dinero.
  • Vemos noticias de corrupción y mal manejo del dinero público.
  • Nos cuesta confiar en los gobiernos.
  • No sentimos que nos beneficie directamente.
  • Nos los cobran, pero no nos los explican.

Todo eso ha generado una mala fama alrededor del tema. Pero ojo, los impuestos no son el problema. El problema es cómo se usan, cómo se administran… y qué tanto nosotros exigimos que se usen bien.

Por eso, entender cómo funcionan los impuestos es parte de despertar financieramente y también de ser ciudadanos con criterio, no solo quejosos.

Breve historia: esto no es nuevo
El tema de “poner todos para que todos ganemos” no nació ayer.
Desde las primeras civilizaciones sí, estamos hablando de egipcios, romanos, mexicas, incas ya existía el cobro de impuestos. A veces en especie (como grano, animales, trabajo) o con tributos. ¿Por qué? Porque era necesario sostener el funcionamiento del grupo, comunidad o imperio.

En México, muchas comunidades indígenas todavía practican el tequio, que es básicamente trabajo comunitario obligatorio para mejorar el lugar donde viven. Eso también es una forma de “impuesto”: no con dinero, sino con tu tiempo y esfuerzo.

¿Qué tipos de impuestos existen hoy?
Hoy los impuestos son más “sofisticados”, más digitales… y se cobran de muchas maneras. Veamos algunos ejemplos simples:

  1. Impuestos Municipales
    Son los que se usan para cosas locales:
    Agua potable
    Recolección de basura
    Alumbrado público
    Parques y jardines
    Policía local
    Predial
  2. Impuestos Estatales
    Apoyan temas un poco más amplios:
    Tenencia vehicular
    Licencias y permisos
    Impuesto sobre nómina
    Algunos impuestos sobre bebidas o productos especiales
  3. Impuestos Federales
    Aquí entran los “pesados”:
    ISR (Impuesto Sobre la Renta): sobre lo que ganas.
    IVA (Impuesto al Valor Agregado): en casi todo lo que compras.
    IEPS (Impuestos Especiales): en cigarros, alcohol, gasolina, comida chatarra.
    Impuestos al comercio exterior (cuando compras algo del extranjero).

Lo interesante es que, aunque no estés dado de alta en el SAT, ya estás pagando impuestos todos los días, solo por consumir. Comprar una soda, pagar Netflix, poner gasolina, ir al cine… todo eso lleva impuestos incluidos.

¿Cómo funciona esto en México?
En México, el sistema fiscal se basa en una división clara: lo que se recauda a nivel local, estatal y federal.

Y aquí va algo importante:
los impuestos no los inventa el presidente ni los políticos solos.
Los aprueban los diputados y senadores en el Congreso. Es decir, los representantes de la ciudadanía. En teoría, cada impuesto debería tener un sentido y una función social.

Por eso es clave que como ciudadanos estemos informados y participemos. Porque si no sabes cómo funciona, ¿cómo vas a exigir que se use bien?

¿Y qué se logra con todo lo que pagamos?
Aquí van solo algunas cosas que se financian con impuestos:

  • Educación pública: desde el kinder hasta la universidad.
  • Salud pública: hospitales, vacunas, campañas de prevención.
  • Seguridad pública: policías, bomberos, protección civil.
  • Obras públicas: carreteras, puentes, banquetas, alumbrado.
  • Infraestructura digital y de telecomunicaciones.
  • Programas sociales: pensiones, becas, apoyo a comunidades vulnerables.

¿Dónde puedo aprender más?
Si quieres profundizar en el tema o si alguna vez sientes que tus derechos como contribuyente fueron violados, hay instituciones que te pueden ayudar:

Prodecon (Procuraduría de la Defensa del Contribuyente): asesora, informa y defiende a los ciudadanos ante el SAT.

SAT (Servicio de Administración Tributaria): autoridad máxima en impuestos. Ahí puedes consultar tu situación fiscal, darte de alta, emitir facturas, etc.

Conclusión:
– No hay democracia real sin cultura fiscal.
– No hay derechos sin responsabilidades.
– No hay futuro sin participación ciudadana.

Los impuestos no son el enemigo. El verdadero reto es lograr que se usen bien, de forma transparente, y que todos especialmente los que más tienen cumplan con su parte.

Si quieres cambiar el país, empieza por conocerlo mejor. Y sí, aunque no suene sexy: entender de impuestos es parte de ser un joven consciente, informado y poderoso.

1 comentario en “Contribuir es chido.”

Responder a Joshep Eduardo Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio