Embajador | Daniel Moran
La gran mayoría de la población no logra tener estabilidad económica, este factor es principalmente ocasionado por que nadie nos enseñó cómo funciona el dinero, posiblemente en esos momentos la falta de conciencia y el entorno en el que nos desenvolvemos es el efecto de esta causa, es como si intentaras hablar en otro idioma sin haberlo aprendido, por eso considero que la educación en estos temas debe ser desde niños.
Hay temas básicos que todos deberíamos saber, como la diferencia entre una tarjeta de crédito y una de débito, como afectan nuestro historial, el problema no es tener una tarjeta de crédito, el problema es cuando desconocemos el mecanismo de las tarjetas y en el peor escenario no pagar a tiempo.
Hay creencias que ya no funcionan, como pensar que comprar una casa siempre será la mejor inversión, hoy en día los precios subieron demasiado y los sueldos no tanto, a veces es mejor rentar y no dejarse llevar por la presión social.
Si tienes poco dinero para invertir, lo primordial es invertir en ti mismo, aprender cosas nuevas, mejorar tus habilidades, esto te brindara más oportunidades y mejores ingresos, después puedes empezar a invertir en fondos indexados de bajo costo y diversificar entre acciones y bonos para protegerse de los cambios económicos.
Las finanzas también influyen en las relaciones de pareja, las parejas que se apoyan y hablan claro sobre el dinero suelen tener más estabilidad, es importante tener acuerdos, hablar de cómo van a manejar sus gastos y no elegir a alguien solo por lo que gana.
Por último, hay que evitar gastar solo para aparentar , muchas personas son influenciadas y manipuladas por las tendencias pero esto es ocasionado por la falta de educación y conciencia como se mencionó en un principio “causa y efecto” siendo la causa la falta de educación y el efecto los problemas que de ellos derivaran, las personas se endeudan para parecer ricas, cuando lo importante es ahorrar e invertir de forma automática, aunque sea el 10% de lo que ganas, así construyes un futuro solido sin caer en la trampa de las apariencias.


