El chisme de la inclusión financiera.

Embajador / Emilio Corona.

¿Qué onda con la inclusión financiera?

La inclusión financiera es que todos, sin importar quiénes seamos o de dónde vengamos, podamos usar servicios como cuentas bancarias, tarjetas, préstamos o seguros de forma segura y justa. La idea es que no solo tengamos acceso, sino que también sepamos cómo usarlos a nuestro favor, por eso es clave la educación financiera.

Cuando más personas tienen acceso al sistema financiero, hay menos pobreza y menos desigualdad. ¿Por qué? Porque con un crédito puedes empezar a construir tu vida: comprarte una casa, un carro o incluso poner tu propio negocio y generar ingresos. Se trata de tener oportunidades reales para salir adelante y crecer.

¿Por qué importa la inclusión financiera?

Porque es una herramienta que mejora nuestra calidad de vida. Cuando puedes ahorrar, pedir un préstamo o usar servicios financieros, es más fácil organizar tus ingresos, controlar tus gastos, ahorrar para el futuro o incluso empezar a construir algo tuyo. También te ayuda a tener un fondo para cuando estés más grande y ya no quieras (o no puedas) chambear igual.

Todo esto no pasa solo: hay políticas y programas que impulsan la inclusión financiera, y se enfocan en cuatro cosas clave:

  1. Acceso: Que más personas puedan entrar al sistema financiero.
  2. Uso: Que no solo tengas acceso, ¡sino que realmente lo aproveches!
  3. Protección: Que no te vean la cara y estés respaldado como usuario.
  4. Educación económico-financiera: Para que sepas cómo manejar tu lana con inteligencia.

¿Y cómo sabemos si la inclusión financiera está funcionando en México?

Desde el 2012, la CNBV y el INEGI se pusieron las pilas y, cada tres años, hacen una encuesta llamada ENIF (Encuesta Nacional de Inclusión Financiera). Esta encuesta se aplica a personas adultas en todo el país y sirve para saber:

  • ¿Quiénes tienen acceso a servicios financieros?
  • ¿Quiénes los usan de verdad?
  • ¿Qué tanto usamos apps o pagos digitales?
  • ¿Recibimos remesas? ¿Tenemos ahorros o inversiones?
  • ¿Qué tanto sabemos (y aplicamos) sobre dinero?

Con esta info se ha logrado tener una visión mucho más clara de cómo estamos en México respecto a la inclusión financiera y, sobre todo, qué nos está frenando para aprovecharla al máximo.

Gracias a los resultados, en 2016 se creó la Política Nacional de Inclusión Financiera (PNIF), y se actualizó en 2020 para seguir mejorando y rompiendo las barreras que alejan a muchas personas del sistema financiero formal.

¿Qué trae la PNIF 2020 y por qué es clave para la inclusión financiera?

La Política Nacional de Inclusión Financiera (PNIF) 2020 trae una estrategia que busca investigar y entender qué nos impide acceder a servicios financieros y cómo mejorar eso. Su herramienta principal es la ENIF (esa encuesta que se hace cada 3 años).
Además, la PNIF tiene 6 grandes objetivos, con planes específicos para:

  • Aumentar la inclusión financiera,
  • Enseñar a la gente a manejar su dinero,
  • Y proteger a los usuarios de productos financieros.

¿Qué tan fácil es acceder a estos servicios en México?


Pues… no tanto. Solo con sucursales y cajeros no se alcanza a cubrir todo el país (porque cuesta mucho). Por eso ahora existen otras opciones más accesibles como los corresponsales bancarios (sí, esas tienditas o farmacias donde puedes hacer pagos, sacar dinero o abrir cuentas).

El problema más fuerte está en las zonas rurales, donde la falta de internet es muy seria. Según la ENDUTIH 2020, solo el 37% de los hogares rurales tienen conexión. Y sin internet, ni hablar de apps bancarias o pagos digitales.

Por eso, la idea es que diferentes instituciones compartan recursos y trabajen juntas para llevar conectividad y servicios financieros a todo México, especialmente donde más se necesita.

PANORAMA DE LA INCLUSIÓN FINANCIERA EN MÉXICO 

En cuanto a la infraestructura, al cierre de septiembre de 2021, había 15 mil 779 sucursales, una disminución del 6.5 por ciento con respecto al cierre de 2019. Un total de 60 mil 294 cajeros automáticos, con un incremento del 4.0 por ciento con respecto al cierre de 2019. En la captación de cuentas, se incrementó en un 2.2 por ciento, en relación con el cierre de 2019 para alcanzar la cifra de 107 millones 204 mil 770 cuentas, los créditos incrementaron en un 4.1 por ciento con lo cual se sitúan en una cartera de 54 millones 296 mil 536 contratos.

Es importante que los esfuerzos en promover mayor acceso y uso de servicios financieros vayan acompañados de una regulación que garantice que los proveedores de servicios proporcionen un trato justo y un servicio de calidad a sus usuarias y usuarios, que facilite la toma decisiones informadas sobre sus recursos financieros.

Tomando como base la información de sucursales registradas al cierre de septiembre de 2021, la cobertura municipal fue de 50.2 por ciento, con una cobertura demográfica de 92.4 por ciento. Mientras que, para el caso de cajeros automáticos, la cobertura municipal fue de 59.9 por ciento, con una cobertura demográfica de 95.3 por ciento. Para los corresponsales registrados se tuvo una cobertura municipal de 74.2 por ciento, con una cobertura demográfica de 97.7 por ciento. Por lo que, la cobertura municipal del país con al menos un punto de acceso (sucursal, cajero automático y corresponsal) al cierre de septiembre de 2021 fue de 78.4 por ciento.

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